¿Qué oro cuando la ansiedad no me deja dormir?
No intentes orar bien a las dos de la madrugada. Toma unas pocas palabras y repítelas — la repetición le da a la mente un suelo donde apoyarse. Di lo que temes, una vez, con claridad, para que deje de dar vueltas sin nombre. Luego entrega la noche: yo no puedo sostener esto hasta la mañana, Tú sí. Si es casi cada noche, díselo también a un médico.
La expresión para esto es menujat hanéfesh — descanso del alma, la quietud que el corazón busca.
De las fuentes «En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado» — Salmo 4