¿Cómo oro cuando los médicos no dan esperanza?
Tienes permiso para pedir justo aquello que ellos llaman imposible. La oración no es un pronóstico, y la honestidad ante Dios no es deslealtad a los médicos. Pídelo — y pide también fuerza para lo que venga, y misericordia dentro de ello. Muchos descubren que pueden sostener ambas cosas a la vez, y que sostener ambas es lo que los mantiene en pie.
La tradición lo llama bitajón — confianza: no la certeza de que será como tú quieres, sino saber que no lo cargas solo.
De las fuentes «Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón» — Salmo 34