¿Por qué la fe en el asombro se apaga con la edad, dejando solo cinismo?
Porque confundiste la fe en el asombro con la fe en la magia — un Dios que es tu camarero. Lo que se apagó no fue la fe, sino su dibujo infantil, y su pérdida es un duelo que vale nombrar, no una prueba de nada. Pide ver el asombro que no exige que se rompan las leyes de la naturaleza: la respiración, la mañana que gira, alguien que elige ser bueno. El cinismo es armadura contra la decepción; pide, despacio, permiso para dejarla.
La tradición habla de hitjadshut — renovación: sostiene que la creación se rehace cada mañana, de modo que incluso a un alma cansada se le ofrece un día genuinamente nuevo.
De las fuentes «Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán» — Salmo 126