¿Es egoísta orar por mí mismo?
No. Orar por ti no le quita nada a nadie. Quien se ahoga no es codicioso por pedir auxilio. Pide tu propia sanación, tu fuerza, tu pan de cada día, con tus palabras. Si te resulta más fácil, añade a otro en la misma oración — no porque tu necesidad sea indigna por sí sola, sino porque cargar a otro te aligera. La tradición está llena de gente que pidió por sí misma y no fue reprendida.
Un salmo lleva por título oración del afligido, cuando desfallece y derrama su queja: la tradición dio lugar, por su nombre, a la oración que es solo sobre ti.
De las fuentes «Señor, escucha mi oración, y llegue a ti mi clamor» — Salmo 102