¿Cómo dejo de posponer mi vida para 'después'?
'Después' es el escondite más seguro, porque allí nada puede fracasar. Pídele a Dios el valor de dejar que hoy sea imperfecto y vivir en él de todos modos. Luego da el paso siguiente más sencillo — un correo, una llamada, una página — antes de que llegue la sensación de estar listo, porque no llega; sigue a la acción, no la precede. El momento perfecto que esperas es una puerta que solo se abre desde tu lado.
La Escritura repite hayom — hoy: 'hoy, si oís su voz.' No mañana, cuando seas más digno; hoy, tal como eres.
De las fuentes «Enséñanos a contar nuestros días, de tal modo que traigamos al corazón sabiduría» — Salmo 90